
Explícanos el siniestro y organizamos la peritación
Puedes llamarnos al 936 940 451, escribirnos por WhatsApp al 690 220 944 o mandarnos un correo a barcelona@fixorex.com.es. Si el incendio es reciente y el inmueble sigue con humo o con agua, lo más útil es el teléfono: te indicamos qué no tocar para no empeorar el daño y coordinamos la visita de peritación.
Si escribes, cuéntanos qué ardió, en qué planta, si el humo ha alcanzado la escalera o el patio y si hay más viviendas afectadas; con esos datos ya podemos anticiparte qué tipo de residuo esperamos encontrar y qué medios haremos falta. Trabajamos en toda la ciudad y estamos acostumbrados a tratar con administradores de fincas y con peritos de compañía, así que también podemos hablar directamente con ellos si nos lo autorizas. Aquí tienes el detalle de lo que hacemos.
Teléfono
Zona de servicio
Horario
Peritaciones y visitas concertadas de lunes a sábado, de 8:00 a 20:00
Teléfono: 936 940 451 · WhatsApp: 690 220 944
Área de servicio: ciudad de Barcelona (empresa de zona de servicio, sin atención al público en oficina)
Danos cuatro datos y te orientamos hoy mismo
En el formulario dinos qué tipo de inmueble es, qué se quemó, cuándo ocurrió, si hubo agua de extinción y si el humo ha llegado a otras viviendas o a zonas comunes. Con eso preparamos la visita con los medios adecuados y no perdemos un viaje. Si prefieres hablarlo, llama: el teléfono está atendido a cualquier hora.
Y si el siniestro afecta a una comunidad entera, indícanos también cuántas viviendas crees que están implicadas y si hay administrador designado, porque en ese caso preparamos la visita para peritar varias plantas en el mismo desplazamiento y emitimos informes separados por póliza. No cobramos por desplazarnos a valorar el daño dentro de la ciudad de Barcelona, pero tampoco lo anunciamos como un reclamo: nos parece simplemente lo razonable antes de poder darte un presupuesto con sentido.
Qué pasa desde que descuelgas el teléfono
Cuando llamas, lo primero que hacemos es escuchar y decirte qué no tocar, porque en las horas siguientes al fuego se cometen los errores que después ya no se deshacen. Acordamos entonces la visita de peritación: recorremos el inmueble, seguimos el recorrido del humo, hacemos test de limpieza sobre cada material y levantamos el mapa de daño.
Con eso te entregamos un informe y un presupuesto cerrado, ya sin sorpresas, que puedes trasladar a tu perito o a tu administrador. Si aceptas, planificamos la intervención, coordinamos accesos con la finca y cerramos con la medición del aire y el acta de entrega.
Contención
Sellamos patios, conductos y huecos para que el residuo deje de viajar hacia lo que aún está limpio.
Peritación
Mapa de daño por estancia, test de superficie e informe con lo recuperable y lo que no lo es.
Neutralización
Química y mecánica específicas para cada tipo de hollín, más control de corrosión y olor.
Entrega
Medición de partículas y compuestos volátiles y acta que documenta todo lo aplicado.
Por qué medir antes de frotar cambia el resultado
Diagnóstico antes que trapo
Identificamos el residuo y probamos sobre cada material antes de intervenir, porque el método equivocado incrusta la mancha de forma definitiva.
Informe honesto para el perito
Ponemos por escrito lo que se recupera y lo que hay que reponer. Lo que no consta en el informe no se indemniza.
Corrosión bajo control
Estabilizamos metales, cuadros y electrónica expuestos a humos ácidos para que el fallo no aparezca semanas después.
Olor tratado en su origen
Localizamos el material que sigue emitiendo y lo resolvemos ahí; oxidar el aire sin eso solo aplaza el problema.
Hablamos el idioma del administrador
Informes separados por vivienda, coordinación de accesos y explicación en junta cuando el siniestro afecta a la comunidad.
Acta de entrega documentada
Cerramos con papeles: qué se trató, con qué, con qué resultados de medición y qué queda pendiente.
Dudas habituales antes de llamarnos
¿Por qué peritáis antes de limpiar en lugar de empezar ya?
Porque el residuo que deja un incendio no es uno solo, sino varios, y cada uno reacciona de forma opuesta al mismo producto. Aplicar agua a un hollín seco lo empasta y lo mete en el poro; frotar un residuo clorado sin neutralizarlo lo fija en amarillo para siempre. Media hora de diagnóstico y unos test de superficie evitan daños que después ya no se deshacen. Además, ese informe es lo que sostiene tu reclamación ante el perito.
¿En qué se diferencian los tipos de hollín?
El de combustión de madera, papel o cartón es seco, ligero y poco adherente: se retira en seco. El que sale de una cocina es graso y proteínico, apenas se ve pero huele muchísimo, y pide tensioactivo alcalino con tiempo de contacto. El de plásticos, cables y PVC es ácido y clorado: mancha en tonos amarillos, ataca al metal y hay que neutralizarlo químicamente antes de arrastrarlo. Casi todos los siniestros mezclan dos o tres.
¿Se salva todo o hay cosas que hay que tirar?
Hay cosas que no se salvan, y decirlo forma parte de nuestro trabajo. Los aislamientos de espuma impregnados, el pladur empapado, ciertos textiles con residuo graso incrustado y buena parte de la electrónica expuesta a humos clorados son partidas de reposición, no de limpieza. Lo importante es que quede documentado con criterio técnico, porque lo que no aparece en el informe difícilmente lo indemniza la compañía.
Llámanos y te decimos qué hacer en las próximas horas
936 940 451