
Dudas que nos plantean propietarios y administradores
Reunimos aquí las preguntas que más se repiten cuando alguien nos llama después de un incendio: por qué insistimos en peritar antes de limpiar, en qué se diferencian los tipos de hollín, qué pasa con los aparatos que aparentemente funcionan, cuándo se puede volver a dormir en casa y qué ocurre cuando el fuego fue del vecino. Si buscas el detalle de cada fase, está en servicios. Y si tu duda no está aquí, pregúntala directamente.
¿Por qué peritáis antes de limpiar en lugar de empezar ya?
Porque el residuo que deja un incendio no es uno solo, sino varios, y cada uno reacciona de forma opuesta al mismo producto. Aplicar agua a un hollín seco lo empasta y lo mete en el poro; frotar un residuo clorado sin neutralizarlo lo fija en amarillo para siempre. Media hora de diagnóstico y unos test de superficie evitan daños que después ya no se deshacen. Además, ese informe es lo que sostiene tu reclamación ante el perito.
¿En qué se diferencian los tipos de hollín?
El de combustión de madera, papel o cartón es seco, ligero y poco adherente: se retira en seco. El que sale de una cocina es graso y proteínico, apenas se ve pero huele muchísimo, y pide tensioactivo alcalino con tiempo de contacto. El de plásticos, cables y PVC es ácido y clorado: mancha en tonos amarillos, ataca al metal y hay que neutralizarlo químicamente antes de arrastrarlo. Casi todos los siniestros mezclan dos o tres.
¿Se salva todo o hay cosas que hay que tirar?
Hay cosas que no se salvan, y decirlo forma parte de nuestro trabajo. Los aislamientos de espuma impregnados, el pladur empapado, ciertos textiles con residuo graso incrustado y buena parte de la electrónica expuesta a humos clorados son partidas de reposición, no de limpieza. Lo importante es que quede documentado con criterio técnico, porque lo que no aparece en el informe difícilmente lo indemniza la compañía.
Mi aparato funciona, ¿por qué decís que está dañado?
Porque el daño por humo en electrónica no es inmediato. Los residuos ácidos y clorados se depositan sobre placas, contactos y bobinados y absorben humedad del ambiente; la corrosión avanza en silencio y suele manifestarse entre dos y seis semanas después, cuando ya se ha cerrado el parte. Por eso inventariamos y estabilizamos los equipos expuestos durante la intervención y lo dejamos reflejado desde el primer informe.
¿Cuándo se puede volver a dormir en casa?
Cuando el ambiente lo permite, no cuando la vivienda parece limpia. Después de un incendio quedan partículas finas en suspensión y compuestos volátiles que se siguen liberando de materiales impregnados, y el olfato se acostumbra y deja de avisar en pocas horas. Nosotros medimos antes de entregar y, si los valores no acompañan, seguimos trabajando y lo decimos, aunque a la vista ya esté todo correcto.
El fuego fue en casa del vecino y mi piso huele a humo, ¿qué hago?
Es el caso más frecuente en Barcelona. En fincas con patio de luces y escalera abierta, el humo entra por rendijas, conductos y cajas de persiana y deposita residuo en viviendas que nunca vieron una llama. Tienes daño real aunque no haya quemaduras: documéntalo cuanto antes con fotografías, comunícalo a tu seguro y al administrador, y no ventiles a lo bruto ni frotes nada hasta que alguien evalúe qué residuo hay.
¿Trabajáis con administradores de fincas y comunidades?
Constantemente. Cuando el siniestro afecta a zonas comunes o a varias viviendas de la misma vertical, hace falta alguien que ordene accesos, calendarios y avisos, que separe lo que corresponde al seguro de la comunidad de lo que va por la póliza de cada propietario y que emita informes diferenciados. Lo hacemos habitualmente y estamos acostumbrados a explicar la intervención en junta.
¿Qué es el acta de entrega y por qué le dais tanta importancia?
Es el documento con el que cerramos: recoge estancia por estancia qué tratamiento se aplicó, con qué producto, qué resultados dieron las mediciones de aire y qué partidas quedan pendientes de reposición. Sirve para que sepas exactamente qué te han hecho en tu casa y para que el perito cierre el expediente sin discusiones. Un trabajo terminado se demuestra con papeles, no con una impresión.
¿Necesitas que alguien mida el daño real?
Una valoración honesta vale más que una promesa optimista. Si quieres saber qué se recupera de verdad en tu inmueble y qué habrá que reponer, organizamos la peritación y te entregamos el informe por escrito, listo para el perito. Escríbenos desde contacto y lo ponemos en marcha.
¿Te queda una duda sobre tu caso? Pregúntanosla
936 940 451